Éste era Nemo, el Nemo que aguardaba su oportunidad, el Nemo que siempre esperaba, el Nemo al que nadie miraba…
Pero un día, gracias al empeño de unas maravillosas personas, Nemo se convirtió en el niño de nuestros ojos y dejó de ser invisible para estar en el pensamiento de muchas.
Granito a granito sumado al enorme esfuerzo de las chicas que ahora componen la nueva protectora valenciana La perrita valiente Nemo ha empezado a escribir su verdadera historia. Ahora, tenemos un nuevo Nemo:
Y ahí está él; el que no recibía caricias. ¿Han oído alguna vez eso de que niños y perros son incompatibles? Lo único incompatible en esta vida con la propia vida es la insensibilidad.
Gracias a esa familia que ha decidido ampliar sus miembros con Nemo. Gracias a esas maravillosas chicas de La perrita valiente. Gracias a todos los que creyeron que sumando pequeñas fuerzas, se pueden mover montañas. Ahí está nuestra recompensa.





Que bonito, ojala todos los finales fueran así